Cultívate en no necesitar

Este post bien podría ser un grito proecológico… ¡Cultívate en no necesitar! Ni zapatos nuevos, ni ropa nueva, olvídate de gastar, gastar, gastar… Pues no iba por ahí, aunque seguro que retomaré esa línea en posts venideros (movimiento hippie al poder :P). Lo decía en un sentido meramente afectivo. No es que yo sea una experta en la materia, pero es algo que me apetecía reflexionar “en voz alta”. A ver, empezamos…

chica pensativa

Cultivarse en no basar nuestras necesidades en cuestiones externas nos evitará más de un quebradero de cabeza…

Hoy quiero hablar de la dependencia emocional. Es un término asociado sobretodo al ámbito sentimental, pues en la pareja puede ocurrir que uno idealice al otro y lo sobrevalore, mostrándose por ello excesivamente sumiso y a su vez, terriblemente agobiante con respecto al tiempo y al espacio de la persona “adorada”. A menudo, se muestran así personas con una autoestima muy baja que pretenden ser queridas a toda costa y temen la ruptura como si significara el fin del mundo. Pues bien, quizás en estos casos de pareja se vean los rasgos de la persona dependiente más enfatizados, pero en cuestión de amistades también hay dependientes emocionales.

Puntualizo que es obvio que todos queremos sentirnos queridos por familiares y amigos (igual piensas que no es tu caso, pero es cierto que todos necesitamos en cierta medida ese grado de aceptación). El problema viene cuando es algo que ansías tanto que enfocas en eso toda tu energía, y esperas el cariño y la atención de los demás sin medida. Y si del afecto que recibas por parte de los que te rodean depende tu estado de ánimo y tu autoestima… mal vamos.

chica asustada

Depender emocionalmente de otros conlleva miedo y angustia

Si ese es tu caso, sabrás que tienes un miedo enorme al rechazo, y que en tu empeño por tener amistades, o puede que una relación sentimental, pondrás tantas ganas, te esforzarás tanto en que funcione, que lo forzarás, presionando las situaciones y consiguiendo, paradójicamente, lo contrario de lo que esperas conseguir, que es que los demás se alejen de ti. Dicho así suena como que eres Voldemort buscando a sus fieles mortífagos (alusión al malo malísimo de Harry Potter y sus seguidores). A ver, no es como querer captar adeptos para tu lista personal de Inconditional Friends, aunque desde fuera bien podría parecerlo. Es algo más complejo, o al menos más profundo.

Detrás de ese desespero por tener amigos se esconde mucha inseguridad y un sentimiento más arraigado. Te quieres bien poco, y te muestras comprensivo y servicial con los demás, y con frecuencia pasarás por encima de tu amor propio para agradarles en todo momento, estarás al 150% con la otra persona, incuso cuando el sujeto en cuestión se implique nivel -2% contigo.

Es tal tu deseo porque las personas te quieran en sus vidas, que olvidas esa realidad evidente. Es posible que esa persona no muestre interés en tener una relación contigo de ningún tipo, pero tú, ignorando esa realidad, estás ahí al pie del cañón, dando todo tu apoyo, aunque sea por tu propio egoísmo de esperar que te devuelvan la atención prestada en forma de agradecimiento y apego hacia ti. Pero eso puede no llegar, que es lo más frecuente, y eso te frustra muchísimo. Principalmente, porque dentro de ti piensas que lo estás haciendo bien, que eres un gran amigo, que en cierta manera, mereces esa amistad porque te lo has ganado, pero en realidad, si analizas tu conducta, muy probablemente estés siendo invasivo y controlador, y nadie quiere alguien así cerca.

Deja que fluyan las cosas. O que no fluyan si no tienen porqué (¡¡pa’l carajo!!). Simplemente no te crees expectativas de cómo debería ser, y trata de ser más espontáneo e independiente. Y no me refiero de cara a la galería, no se trata de ponerte una coraza con una “I” de Independiente, sino que lo creas de verdad, y ante todo sé honesto contigo mismo porque es un sentimiento muy hondo dentro de ti el que tienes que corregir. Porque estoy segura de que lo que te preocupa no es tener coleguitas para salir un Saturday night, lo que te angustia verdaderamente es que los demás te quieran y te estimen, lo cual te empuja a ser una persona abnegada, empalagosa, y derrotista para ganarte la simpatía de los que consideres oportuno. Pero piensa un poco, si alguien se te acercara y te gritara “¡¡por favor, sé mi amigo, soy muy bueno, sé mi amigo!!”, apuesto a que saldrías corriendo en dirección opuesta… pues bien, eso es exactamente lo que en silencio estás gritando con tu actitud. Demandas mucha atención y la gente se agobia (normal), y se limita a huir de ti. Crearte expectativas sobre las cosas te hace añadir mucha presión, y eso, además de hacer que te decepciones constantemente porque las cosas no van según tus planes, lo arruina todo tarde o temprano.

chica saltando

Libertad y felicidad van de la mano

Pues bien, tranquilidad, que todo en esta vida, o casi todo, tiene solución. Es bien sencillo si lo piensas, la dependencia emocional que sientes no te deja ser tú mismo ni disfrutar plenamente de las cosas. Estar constantemente pensando en la opinión que les mereces a los demás no es sano. Tú tienes que ser consciente de tu propio valor, no esperar que sea algo dictaminado por el colega de turno. Aléjate de los demás, “período de recogimiento” como yo lo llamo, disfruta de tu propia compañía, escucha música, lee mil libros, sal a correr, … Aunque te abrume la sensación de estar desapegado de todos, es lo mejor que puedes hacer por ti. Pasar tiempo contigo mismo te hará darte cuenta de lo más relevante.

Tienes que saber estar solo, de lo contrario, siempre necesitarás a alguien al lado para recordarte lo que vales.

Bueno, si te has sentido identificado leyendo esto, estás en la senda, porque autoanalizarse no es fácil, a veces no nos gusta lo que vamos descubriendo de nosotros mismos. Sin embargo, lo crucial para mejorar es que te des cuenta de lo que hay. Oye, que tienes un problema con tu forma de enfocar las relaciones, pues habrá que arreglarlo, nada más. Siendo conscientes de eso, el trabajo personal lo tienes que hacer tú, cada día, no olvidarte de enfocarte en ti, y lo dicho, cultívate en no necesitar, que desprendiéndote de toda esa presión y esas expectativas verás que cada vez andas más ligerito. No pretendía un post de autoayuda ni nada por el estilo, pero sí es verdad que más de uno necesitaba oírlo, así que como conclusión final solo diré … “¡céntrate en ti, copón*!”.

* A lo Joaquín Reyes.


_Llaysha_

Anuncios

12 comentarios en “Cultívate en no necesitar

  1. Reblogueó esto en Una mirada a mi universoy comentado:
    Y como no puedo estar más de acuerdo…comparto esta entrada.

    Es cierto que todos necesitamos un mínimo grado de aceptación de los demás, pero se convierte en algo negativo cuando el nivel es obsesivo; cuando nuestro objetivo vital se basa en gustarle a todo el mundo y también cuando esperamos de los demás más de lo que son capaces de darnos.
    Eso solo crea una frustración absurda e injusta. Las cosas deben fluir, igual que las relaciones, del tipo que sean.

    “Tienes que saber estar solo, de lo contrario, siempre necesitarás a alguien al lado para recordarte lo que vales.”

    Esta cita, en concreto, me ha encantado. Es en ese momento, en el que aprendemos a disfrutar de nuestra soledad, cuando realmente nos conocemos a nosotros mismos.
    No necesitamos palmaditas en la espalda.

    Hay que saber valorar nuestros defectos y nuestras virtudes. Y nadie mejor que nosotros mismos para saber hacerlo.

    “Cultívate en no necesitar.”

    Cierto; ni el amor ni la amistad deben basarse en la necesidad.

    Me ha encantado la entrada. Gracias por compartirla.

    ¡Céntrate en ti, copón! 😉

    SGS

    Le gusta a 1 persona

  2. Hace un tiempo usé una metáfora para hablar sobre esto: ropa. Sí, parece raro, pero usé la ropa para hacerlo más comprensible. Me explico: la gente que nos rodea la debemos de ver como complementos (gafas de sol, gorras, chaquetas, abrigos, bufandas…). Todos los usamos, pero somos capaces de vivir sin ellos (¿quién no ha olvidado alguna vez alguna de estas cosas al salir de casa?). Y además, cada complemento tiene una función y aporta algo que otro no puede.
    Es una metáfora que me sirvió para los momentos en los que me cruzaba con gente dependiente.
    Muy buena entrada, un saludo 🙂

    Le gusta a 1 persona

  3. Si ponemos tu artículo entre una mujer y un hombre, defines perfectamente los cánones de la vida en pareja. Creo que nos han enseñado a “necesitar” y no a “complementar”. Buen artículo.

    Le gusta a 1 persona

  4. Hola Yai, llevo ya dos o tres posts asintiendo con la cabeza sobre tus reflexiones. Escribes cosas que yo mismo pienso o diría. Toda la razón del mundo. He visto tantos casos de casi pedir o suplicar una amistad, o vivir de cara a la galería esperando un reconocimiento de no se qué… o la necesidad, ya no de amistades o de parejas, sino emocional, de uno mismo. De querer acumular cosas pensando que con eso van a ser más felices, cuando lo que hacen es vender su tiempo, de forma barata y burda, por cosas que en la mayoría de los casos, no necesitas, y ni siquiera puedes disfrutar porque debes trabajar mucho más para poder pagarlas.

    Oins! tus posts son de hacerte pensar, y recuerda que los hombres lo de pensar… lo justito!
    Es broma, que me ha encantao. Que parece que me hayas entrado en la mente y me hayas robado las mismas ideas. 🙂

    Un abrazo y sigue escribiendo mientras disfrutes. Cuando tú realmente disfrutes llegarán a disfrutar los demás.

    Le gusta a 1 persona

    • Hola Burdon, me encanta que te encante 😉

      Esta entrada la escribí hace mucho, pero si la releo hoy, seguiría pensando lo mismo, y además, fue de esas que escribes que te quedas satisfecho cuando las terminas.

      Tienes razón, con el tiempo he ido caminando lentamente hacia el minimalismo en muchos aspectos, porque como bien dices mucho no es sinónimo de felicidad.

      Al final me he dado cuenta de que la felicidad está en el viaje y hay momentos irrepetibles, sencillos, llenos de “nada”, por mucho que nos empeñemos en adornarlos a veces con “extras” innecesarios.

      Un placer y un honor que me leas. Te voy leyendo poco a poco, que tus aventuras por el Norte son muchas.

      Un abrazo inmenso. 🙂

      Me

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s