La huida

Una huida es fuga, evasión, escapada, abandono, liberación, éxodo, ausencia, partida, y también derrota, retirada.


Un día te hartas de la rutina, del eterno día de la marmota. Miras al cielo y te preguntas qué tan distinto puede ser ese azul desde otros puntos del planeta.

O igual tu empuje inicial sea encontrarte. En algún lugar, de casualidad, como quien busca un tesoro o un souvenir del trayecto.

O puede que quieras escapar del concepto de vida que no muy secretamente se espera para ti.

Si ese día llega, te vas a liar la manta a la cabeza, te pasarás los días previos contando las horas que te restan para levantar el vuelo.

Y entonces te alejarás de lo ya conocido para poner el contador a cero.

Te lanzarás a un mundo que se te antoja tan diferente, cubierto con extraños paisajes, ojos desconocidos y lenguas extranjeras.


Pasará una temporada repleta de novedad, de encuentros inesperados con otros seres que igual están tan perdidos como tú, pendientes también de encontrarse a sí mismos en alguna esquina.

En todo ese tiempo es muy probable que apenas lo percibas. Saldrá el sol y le seguirá la luna en incontables ocasiones hasta que te des cuenta.

Sucederá que el entorno te desafía. Porqur de repente, un día cualquiera, ese nuevo mundo te traiciona.

Tú, que te creías salvada, te tropiezas con esas versiones de ti misma que pensabas que ya estaban obsoletas.

Dolencias diminutas que dabas por curadas te van a abrasar por dentro. Y te preguntarás el porqué de esas punzadas que sientes.

Porqué te aprisiona el pecho, porqué regresa un dolor que estaba enterrado.

Y te hallarás más perdida que nunca, y vas a entender que no importa lo lejos que te marches. Solo escucharte en los silencios te puede traer la respuesta.

Es ahí cuando abrirás los ojos y verás que vivías esquivando los espejos por miedo a ver tus ojos en ellos. Sorteaste todos y cada uno de los charcos y saliste airosa mirando siempre al frente, sin mirar el reflejo que estos te devolvían.

Entenderás que al final, cuando nos alejamos y nos retiramos, de lo que más huimos es de nosotros mismos. Y hasta que no te sientes contigo, a mirarte dentro, difícilmente puedas encontrarte, ni aquí, ni en ningún sitio.

graffiti policía

Graffiti curioso en Tetbury (Inglaterra)

 


_Llaysha_

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4 comentarios en “La huida

  1. Muchas personas tienden a huir en lugar de afrontar los problemas, pero el escape no es la solución, puesto que así lo único que consigues es eludir temporalmente aquello que te hace daño. Lo que hay que hacer, como bien dices, es pararte y mirar dentro de ti, averiguar cuál es la fuente del conflicto, aceptarla, y aprender de ella para que no te vuelva a suceder. Pero claro, no es fácil.
    Un abrazo.

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