Al soñador

Quédate junto al árbol que cobije.
Que te abrigue con sus verdes ramas.
Y aquel que paz te traiga en una improvisada cama.

Ese que te da sus frutos, te escucha, te abraza.
Te cuenta cuentos con enseñanzas,
y con cosquillas te hace reír hasta que de luz de día ya no queda nada.

Disfruta de él toda su calma.
Su sana fragancia.
Y del sabio murmullo que trae,
aprende el ritmo de la templanza.

Y si un día, cansado de tu morada, echas hacia el cielo la mirada,
y te mueres por llegar al inicio de ese azul que todo abarca,
entonces batirás fuerte tus alas,
dejando atrás el nido que tanto amabas.

Puede que hayas llegado lejos cuando exhausto pares a coger resuello.
Y quizás te parezca pequeño entonces,
tu acogedor árbol, desde tan alto puesto.

Pero no debes olvidar que sus raíces no eran para amarrarte al suelo,
sino para que siempre puedas volver a tu lugar,
sin perderte en el cielo.

tiny planet, árbol

Paisaje en Gloucestershire (Inglaterra). Efecto Tiny Planet.


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_Llaysha_

 

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