Hilando

Mi materia gris hila en una rueca lenta.
A ritmo de caracol observador procesa.

Mis sueños me delatan.

Sigue leyendo

Anuncios

Re – set

Remolinos de aire silban y susurran.
Revuelo interno constante.
Resaca mental permanente.
Rendición desolada y retirada silenciosa.
Recoger cachos de vida.
Retener las lágrimas.
Remar fuertemente.
Regreso al origen.

Sigue leyendo

La naturaleza siempre se impone

Me subo a la cubierta.
Siento que muchos ojos observan esta cara descompuesta.
Mis ojos cansados proclaman una lluvia pausada que se une al mar.

Busco un resquicio, un refugio en el que habitar.
Añoro una nube de aire cálido que me rodee entera.
Que me invada y que aplaque estas ganas de vomitar imperecederas.

Sigue leyendo

La huida

Una huida es fuga, evasión, escapada, abandono, liberación, éxodo, ausencia, partida, y también derrota, retirada.


Un día te hartas de la rutina, del eterno día de la marmota. Miras al cielo y te preguntas qué tan distinto puede ser ese azul desde otros puntos del planeta.

Sigue leyendo

El bosque

Frenó el coche bruscamente a un lado del camino. Salvo algún vecino nuevo con ánimo de explorador, o los ciclistas que cada vez se encontraban más a menudo invadiendo las carreteras, pocos conocían aquel lugar.

Imagen de pixabay

Estaba algo apartado y oculto, en un camino sin asfaltar y sin iluminar, en un lateral de una colina, y para llegar a él había que atravesar un bosque. Pero no era así para Antonio, que había vivido toda la vida allí y había visto su crecimiento con sus propios ojos. Conocía cada recoveco de las carreteras que habían ido extendiéndose como ramas en el terreno.

Sigue leyendo

La taza de Osmio

Se levantó con la sensación de no haber tenido un sueño muy reparador. Había noches en las que dormir en camas ajenas se le hacía raro. Otras veces dormía con total sosiego, pero aquella había sido una de las menos cómodas. Llevaba dos noches durmiendo en aquel sitio, en aquella cama que no era la suya. Una cama enorme en medio de una habitación amplia y llena de reflejos. Un armario cubierto de espejos ocupa toda la pared del fondo, un mueble de tal anchura que podría esconder varias personas tras las puertas correderas… Y al otro lado de la habitación, justo frente al armario, un tocador sencillo con una simple mesa de cristal y unas luces en lo alto del espejo.

Sigue leyendo