Vengo de pasar unos días por Dublín, pero como este no es un blog de viajes, y además solo podría recomendarles sitios donde NO comer, prefiero contarles lo que se cuece por allí…
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Murphy, te odio

Eddie Murphy, con cara sospechosa
Al menos puedo decir que lo hice.
Ahora que ya está la suerte echada, me asalta la curiosidad. ¿Qué pasará mañana? ¿Qué dirán de mí? ¿.Llegará mi nombre a ocupar unas breves líneas de la BBC? (Sin foto, espero).
Qué echaría de menos si volviera a España
Cuaderno de bitácora 3

Estoy en racha fotografera
Escribo esta entrada muy de rebote. La encontré en el blog de Burdon, Perdido en el Norte, que a su vez escribió por una propuesta inicial desde La libreta roja, y aunque ya había leído el tag hace unos meses, es ahora cuando siento que realmente puedo contestar a la pregunta.
El escaparate

Cristales, escaparates, fronteras
Un cristal divide el mundo en dos. El real y el ficticio. Lo palpable y lo inalcanzable. Lo variable, imperfecto, frente a lo estático, impecable.
La hormiga pensante (2)
Tu visión del futuro a medio plazo no solo llegó a imaginar lo que harías, los viajes, los planes. Tus ambiciones llegaron a visualizar incluso una versión mejorada de ti mismo.
Una persona libre de la rueda que nos atropella la voluntad y la razón. Una dinámica en la que entramos, sin quererlo. Que nos hace creer que “más” es mejor. Más cosas. Y más nuevas, imprescindible.
Te venden la felicidad como una cima a la que llegar, a través de ese pack “coche+casa+mucha ropa+muchos zapatos+mucho de todo”, y si lo puedes renovar cada año, mejor que mejor. Pero ya sabemos que la felicidad, así concebida, es una ilusión. Cualquier bienestar que nos pudiera generar el adquirir algo es totalmente efímero.
Mente anónima
Voy a ir directa al meollo, que aquí hay mucha tela que cortar.
¿Tener un blog? Hecho. Ahora, mantener el anonimato, ¿sí o no?

Duda existencial para todo bloguer@
La última vez
Esta es la última vez. – se dijo al despertar mientras miraba el techo unos minutos resistiéndose a enfrentarse al mundo.
Como si su cama fuera su trinchera. Como si solo poner un pie en el suelo fuera a revivir todo de nuevo.
Lo salvaje.
Las luces borrosas en la noche.
La demencia.
Era muy temprano aún, con la luz todavía apagada de la mañana, dejando su habitación en una semioscuridad que dejaba entrever lo que parecía un nido. La guarida de alguien fuera de sus cabales.